Vamos a subir un poquito el nivel cultural del blog, ¿no?, si creo que es una buena idea. Y no encuentro mejor manera ahora que hacer un poco de historia del Diseño a través de uno de los movimientos más significativos de las bellas artes del siglo XX. Hablo por supuesto de la Bauhaus, hablo de Alemania, de Berlín, de Europa, de nosotros mismos…

Los antecedentes de la Bauhaus los encontramos en las consecuencias que tuvo la industrialización ocurrida primero en Inglaterra y más tarde en Alemania durante el siglo XIX y los cambios que originó en las condiciones de vida y producción de los artesanos y la clase obrera. Entre ellas destaca la proletarización de amplios sectores de la población pero también el hecho de que así se pudieron racionalizar y abaratar los costos de producción de bienes. Esta creciente industrialización tuvo su principal crítico en el escritor ingles John Ruskin que propuso renunciar al trabajo con máquinas y retornar a un pasado donde la producción tuviera un rostro más humano; esta época la sitúa en el periodo medieval como refleja su libro «The stones of Venice».

Su más importante seguidor y admirador fue el polifacético William Morris que se encargó como tarea convertir en realidad las ideas de Ruskin. Para esto montó unos talleres donde se ponía en practica la forma de producción artesanal de la Edad Media llegando a ser tan influyentes que dieron paso a un estilo: Arts and Crafts (Artes y oficios). Asimismo un hecho importante de la época fue la reforma de la enseñanza de oficios y la impartida en Academias que se orientó hacia una mayor expresión subjetiva del artesano intentando de esta manera entroncar sus trabajos con la esencia del pueblo.

Mientras, en el continente, intentaban emular los progresos británicos en el campo de la producción a través de una reforma de los sistemas educativos. Esto dio lugar a la aparición de Museos e Instituciones que fueron el germen para diferentes escuelas. El gobierno prusiano, después de escuchar informes sobre el éxito ingles y seguir las recomendaciones de Hermann Mutheius tras seis años en Inglaterra, decide ampliar con talleres las Escuelas de Artes y Oficios prusianas y llamar como profesores a artistas de reconocido prestigio. Es así como se reforma la Academia de Düsseldorf, la de Berlín y la Escuela de Arte de Weimar entre otras con una diferencia fundamental que consiste en el apoyo a la producción con máquinas al contrario que lo que sucedía en Inglaterra con las escuelas agrupadas en torno al movimiento Arts and Crafts.

Asimismo y con el fin de apoyar el nacimiento de un lenguaje estilístico propiamente alemán se crea la Werkbund (Liga de Talleres) en lo que fue la más importante fusión de arte y economía del período anterior a la Primera Guerra Mundial. El arquitecto Walter Gropius fue nombrado miembro de la Liga en 1912 tras haber alcanzado renombre con la edificación de una fábrica de zapatos cerca de Hannover. El ambiente de los años previos a la Primera Guerra Mundial desencadenó la dimisión del fundador y director de la Escuela de Arte de Weimar el arquitecto belga Henry van de Velde por causa de fuertes tendencias xenófobas hacia su persona. Walter Gropius (1883-1969) de 31 años, fue una de las tres personas que recomendó al Gran Duque de Saxe-Weimar como su posible sustituto. Durante los años de la guerra la escuela permaneció cerrada y no fue sino hasta después del final del conflicto armado, que Gropius fue confirmado como nuevo director. En 1918, el gobierno alemán puso a su cargo las dos escuelas de arte más importantes de Weimar, la Sächischen Kunstgewerbeschule y la Sächsischen Hochschule.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Por favor valore el contenido)
Cargando…

Hablemos

Si tiene cualquier pregunta somos todo oídos :-)

Enviando

¡Suscríbete!

¡Suscríbete!

Y recibirás por mail información de calidad sobre diseño :-)

Gracias por la suscripción!

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?