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encuadernación para imprimir un catálogo

La presencia que ofrece un catálogo es un indicativo fundamental de la calidad del producto que esta lista ordenada ofrece. Las empresas deben presentar siempre cuidando el detalle en todos y cada uno de sus productos, pero, también, en las herramientas que utilizan para presentar su trabajo.

En este sentido, además de imprimir un catálogo con la máxima calidad posible, es muy importante elegir la encuadernación más apropiada, aquella que vaya en consonancia con el trabajo, servicio o productos que se ofrecen. Un catálogo ofrece distintos tipos para cubrir su contenido; encolado, grapado, cosido, wire-o, en tapa blanda o dura…

Catálogo en tapa blanda

También conocida con el nombre de rústica, su principal característica es que posee lomo. Su presentación consiste en el apilamiento de las hojas, una encima de otra, para unirlas por el lado izquierdo usando cola o cosiéndolas formando pequeños cuadernos. El resultado final se cubrirá con una cartulina que servirá de portada. Esta cartulina deberá ser algo más gruesa que las hojas que componen el catálogo y más delgada que la que se requiere para las tapas duras.

Catálogo Wire-o

En el caso de los catálogos con gusanillo industrial o espiral doble, las hojas se tendrán que perforar en la parte lateral para unirlas después con el hilo de alambre con anillas dobles. Los catálogos que deben mantenerse abiertos sin presión es el sistema que utilizan, por ejemplo, los usados para presentar manuales, tarifas, o muestrarios con materiales añadidos, como trozos de tela, de madera, de azulejos. La portada debe ser una cartulina gruesa o un cartón de 2 mm de espesor.

Catálogo grapado

Esta fórmula está considerada como uno de los sistemas más rápidos, simples y económicos de imprimir un catálogo. El trabajo se llevará a cabo doblando por la mitad las hojas con el objetivo de formar dípticos. Una vez doblados se insertarán uno en el interior del otro, creando un único conjunto a publicar, el cual se grapará con alambres justo en el centro del pliegue. El número de grapas dependerá de la altura que presente el catálogo. En este sentido, el número de páginas siempre debe ser un número múltiplo de 4, teniendo como cantidad máxima las 64 páginas.

Catálogo de tapa dura encolada

A este tipo de encuadernación también se la conoce como cartoné forrado al cromo. Está considerado como un tipo lujoso para encuadernar catálogos que requieran captar la atención por el prestigio que presenten los objetos o servicios presentados. También es recurrente para aquellos catálogos que van a ser usados de forma constante. En este caso, las páginas se encolan por el lateral resultando un bloque al que se le añade una guarda para unirla a la tapa, al principio y al final.  Para tiradas cortas resulta un sistema muy económico, aunque la apertura no es tan eficiente como la cosida.

Catálogo de tapa dura cosida

Las hojas que han pasado por impresión digital se van a plegar para formar dípticos, al igual que ocurre con los catálogos grapados, formando agrupaciones en cuadernillos. Como norma general, con el sistema de cosidos el conjunto de páginas no supera las 16. Estos cuadernillos se unen cosiéndolos entres sí, con hilo y cola para obtener un bloque compacto al que se le irán sumando, tanto al principio como al final, otro tipo de dípticos conocidos como guardas que tienen la función de servir como unión con la tapa. La tapa será de cartón rígido forrado en papel, con unos 2 o 3 mm de grosor. Este sistema también permite dejar el catálogo completamente abierto sobre una mesa sin forzar ninguna de sus partes.

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