Con el paso del tiempo y la evolución de la técnica y la tecnología surgen nuevos soportes comunicativos que llevan irremediablemente a la redefinición de ciertos conceptos y paradigmas del diseño.

La aparición de aplicaciones informáticas donde el usuario guía sus pasos y, sobre todo, la difusión de Internet rompe ciertas ataduras del Diseño en cuanto al soporte se refiere.

Ya no tratamos con soportes estáticos e invariables con el tiempo. Además, el usuario que accede a la información ya no es un factor tan controlable como pudo serlo en etapas anteriores.

En un principio, estas interfaces de usuario siguen patrones similares a los formatos existentes hasta el momento, aunque con la aparición de nuevos elementos en la composición se hace necesaria una redefinición de los principios para poder adaptarse a los nuevos medios.

De repente, el soporte del mensaje se ha convertido en un elemento cambiante y en constante evolución que exige el replanteamiento de las técnicas utilizadas hasta el momento. Aparecen poco a poco nuevas necesidades ligadas a esta evolución.

Anteriormente ya existían unas pautas destinadas a la composición de los mensajes, unas técnicas creativas al servicio de dichos mensajes, y unas especificaciones relativas al formato en el que se llevaba a cabo la comunicación. Surgen ahora dificultades aparejadas a la utilización del medio informático como sistema de transmisión.

Existe, por tanto, una democratización en el acceso a la información, llegando a un número exponencialmente mayor de receptores, sobre los que se tiene una información específica mucho menor. Además, este usuario tiene una participación activa en la descodificación del mensaje, ya que puede elegir el orden de acceso a la información y, normalmente, tiene un nivel de atención menor y con características específicas, derivado de la naturaleza del nuevo medio. Existe una necesidad de “humanizar” las aplicaciones como consecuencia de las demandas de los receptores. Se produce, además, una circunstancia que dificulta la transmisión, que es el volumen desorbitado de información disponible al alcance de un clic de ratón.

Por tanto, es necesario provocar una experiencia satisfactoria en el usuario para captar su atención y evitar su fuga. La explicación es tan prosaica como el principio de no añadir nosotros mismos dificultades en la comunicación, sumadas a las inherentes al propio medio de transmisión.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Por favor valore el contenido)
Cargando…

Hablemos

Si tiene cualquier pregunta somos todo oídos :-)

Enviando

¡Suscríbete!

¡Suscríbete!

Y recibirás por mail información de calidad sobre diseño :-)

Gracias por la suscripción!

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?