En el apartado anterior hemos visto como debemos analizar y exponer el imagotipo de la identidad que estamos diseñando y sus apartados correspondientes (rejilla modular, positivo, negativo, color, b/n, colores corporativos…) ahora veremos el apartado de logotipo.

Como decíamos anteriormente el logotipo es la parte de la logomarca en la que el nombre de la corporación adquiere un grafismo personal, que la caracteriza e identifica. Este grafísmo puede estar compuesto por tipografía estándar o creada específicamente para la identidad.

El logotipo siempre está compuesto por el código lingüístico, si existen otros elementos que no pertenezcan a este código y que formen la logomarca, ya pertenecerán a la parte del imagotipo o puramente gráfica del mismo.

El logotipo es una palabra o voz que identifica el Nombre de una Empresa, Marca, Producto o Servicio a través de una determinada tipografía que se repetirá en todas sus apariciones.

Para ello podemos escoger una tipografía existente, podemos crear una tipografía personal o modificar una (convirtiéndola primero a trazados y posteriormente trabajando con los vectores).
Deberemos tener en cuenta como siempre cuestiones importantes en el diseño como son la legibilidad tipográfica y las facilidades de buena reproducción en distintas aplicaciones.

Una vez que nos decantemos por un determinado logotipo, justificaremos nuestra elección en base a los criterios comunicativos que queramos representar (dinamismo, juvenil, formal, clásico, moderno, elegante, discreto…). Recordemos que todo comunica y representa la personalidad de nuestra empresa.

Logotipo del proyecto Otras Letras, realizado por los alumnos Emilia Chía y Fernando Donaire.
Como vemos en este logotipo creado para una empresa editorial, la tipografía elegida para «otras» (moderna y de palo seco) contrasta con la letra gótica realizada manualmente con la herramienta vectorial pluma. La conjunción de las dos tipografías nos hablan de una empresa en la que lo clásico (escritura, libros…) y actual (jóvenes valores) serán sus áreas de trabajo.

Las formas originales de un logotipo se deben trabajar en blanco y negro en su fase inicial, para observar el contraste máximo de esas formas (negro) con un fondo neutro (blanco).

Cuando consideremos la reproducción del logotipo a diferentes tamaños el diseñador deberá pensar también en el modo de impresión que se utilizará así como en los materiales del soporte. Considerando que el logotipo debe exponerse sobre diferentes materiales y medios, las especificaciones para su aplicación deben ser claras, sin margen de error. El proceso de desarrollo gráfico debe comprender un estudio de forma y de color que garantizará la consistencia de su identidad.
Quizás en algunos casos de las versiones reducidas, el diseñador deberá considerar realizar cambios en trazados e incluso eliminar componentes de la marca que puedan resultar ilegibles. El diseñador deberá solucionar estos problemas de reproducción y buscar la forma adecuada: eliminación, engrose de algunas manchas o elementos en ciertos tamaños, alteración de las distancias entre determinados elementos….

En algunas ocasiones se realiza más de una versión de la logomarca (recomendamos que sean las menos posibles). Por ejemplo para colocar sobre diferentes colores o, por ejemplo, para colocar en aplicaciones donde prime el eje vertical y diferentes para aplicaciones horizontales. Cuando tengamos un caso así, deberemos presentar en los elementos básicos las versiones de logotipo que tengamos y posteriormente la combinación entre el símbolo o imagotipo y logotipo.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Por favor valore el contenido)
Cargando…

Hablemos

Si tiene cualquier pregunta somos todo oídos :-)

Enviando

¡Suscríbete!

¡Suscríbete!

Y recibirás por mail información de calidad sobre diseño :-)

Gracias por la suscripción!

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?